Liv y Chris

Liv y Chris viajaron desde el Reino Unido para celebrar su boda en febrero de 2025 en el corazón de las montañas, en la impresionante Granja de Bastian.

Su celebración fue toda una lección magistral sobre cómo organizar una boda íntima de forma elegante. Al decidir compartir ese día con un grupo cuidadosamente seleccionado de sus seres más queridos, demostraron que una lista de invitados reducida no tiene por qué significar renunciar al estilo, al ambiente o a los momentos inolvidables.

Liv comenzó la mañana rodeada de sus damas de honor, disfrutando de una relajada sesión de peluquería y maquillaje antes de dar el paso en una ceremonia íntima con vistas a un espectacular barranco volcánico, un escenario tan romántico como impresionante. A continuación, los invitados se reunieron junto a la piscina para tomar unos canapés y disfrutar de las vistas de las montañas antes de sentarse a cenar mientras el sol se ocultaba tras las colinas, bañándolo todo con una luz dorada.

Al caer la noche, el ambiente cambió. Se sirvieron (y se bebieron) chupitos, un cantante en directo animó el ambiente y la pista de baile se llenó rápidamente, lo que demostró que una boda pequeña también puede ser una gran fiesta.

Todo el día quedó inmortalizado en imágenes, tanto en fotografías como en vídeos, que conservan cada risa, cada lágrima y cada paso de baile, recuerdos que revivirán durante muchos años.

Una pequeña celebración en la montaña llena de calidez, personalidad, intimidad y la dosis justa de locura.


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